Cada 28 de agosto, México celebra el Día del Abuelo, una fecha dedicada a reconocer el papel de quienes transmiten historias, tradiciones y enseñanzas dentro de las familias. El cine y la televisión también han construido una imagen entrañable de los abuelos y abuelas a través de personajes que permanecen en la memoria colectiva.
Algunos fueron estrictos y de carácter fuerte; otros, dulces, protectores, cascarrabias o irreverentes. Estas son cinco figuras interpretadas por grandes actores y actrices de la pantalla mexicana.
Sara García, “La Abuelita de México”
Hablar de abuelas en el cine mexicano lleva inevitablemente a Sara García, una de las máximas representantes de esta figura. La actriz interpretó personajes de mujeres mayores incluso cuando todavía era relativamente joven y, a los 39 años, se quitó 14 dientes reales para conseguir su primer papel de anciana en teatro.
Su imagen quedó asociada con una abuela capaz de pasar de la severidad y el carácter fuerte a la ternura y la protección. Como Luisa García en “Los tres García”, compartió créditos con Pedro Infante y mostró a una mujer de autoridad dentro de la familia.
También conquistó a nuevas generaciones como Nana Tomasita en “Mundo de juguete”, mientras que su rostro trascendió el cine y la televisión gracias a su presencia en la cultura popular mexicana.
Prudencia Grifell, la abuela dulce y distinguida
Prudencia Grifell, actriz de origen español, encontró en los personajes de abuelitas uno de los papeles más entrañables de su trayectoria. A diferencia de los personajes de carácter fuerte asociados con Sara García, Grifell solía proyectar una imagen dulce, elegante y comprensiva.
Su presencia representaba a la abuela que escucha, aconseja y se convierte en cómplice de los integrantes más jóvenes de la familia. Entre sus trabajos más recordados se encuentra “Las señoritas Vivanco”, película en la que compartió pantalla con Sara García.
Jorge Arvizu, “El Tata”
En la televisión, Jorge Arvizu construyó a “El Tata”, uno de los abuelos más reconocibles de la cultura popular mexicana. El personaje nació en la serie “La criada bien criada”, durante la década de los setenta, y alcanzó tal popularidad que acompañó al actor durante buena parte de su carrera.
“El Tata” era renegón, olvidadizo y divertido. Vestía habitualmente una bata de baño y expresaba sus antojos y ocurrencias, entre ellas su recordado reclamo: “¡Quiero mi cocol!”. Su carácter cascarrabias terminó por convertirlo en una figura entrañable.
Carmen Montejo, la abuela de una generación
Carmen Montejo dejó una huella profunda como figura materna y de abuela en la televisión mexicana, particularmente entre quienes crecieron con telenovelas infantiles durante las décadas de los noventa y los dos mil.
Entre sus personajes destacó Doña Julia, de “¡Amigos x siempre!”, así como Margarita, de “Aventuras en el tiempo”. Con interpretaciones cálidas y tiernas, Montejo dio vida a figuras que funcionaban como guías y pilares familiares para niños y adolescentes.
Carmen Montejo falleció a los 87 años el 25 de febrero de 2013, pero sus personajes continúan presentes entre varias generaciones de espectadores.
Eduardo Manzano, “Don Arnoldo”
En la comedia “Una familia de diez”, Eduardo Manzano interpreta a Don Arnoldo, un abuelo distinto a los personajes solemnes o protectores de otras épocas. Conocido como “El Polivoz”, el actor construyó a un hombre glotón, flojo, manipulador y aficionado a los tamales.
Don Arnoldo también posee un gran carisma y suele recurrir a recuerdos y ocurrencias, acompañados por su frase “viene a mi memoria…”, para justificar sus acciones o provocar nuevas situaciones dentro de la familia.
Estos personajes muestran distintas formas de representar a los abuelos en la pantalla mexicana: desde la autoridad y la protección hasta el humor, la ternura y la irreverencia. Por esa variedad, sus interpretaciones siguen formando parte de la memoria afectiva de varias generaciones.
