Al menos 2 mil 284 mexicanos deportados de Estados Unidos llegaron a Guatemala durante 2026 en vuelos que también transportaban a ciudadanos guatemaltecos retornados, para después continuar hacia México por tierra. El traslado ocurre en coordinación con autoridades mexicanas y, de acuerdo con el gobierno guatemalteco, las personas permanecen en tránsito menos de 24 horas.
El mecanismo representa un cambio respecto de la repatriación directa y también incluye vuelos con destino a Honduras. Los connacionales deben continuar posteriormente hacia México, esperar documentación o conseguir transporte para llegar a sus lugares de origen, lo que puede trasladar parte de los gastos y de la carga logística a los gobiernos mexicano y estadounidense, así como a las propias familias.
Un esquema de tránsito hacia México
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, informó el 20 de agosto de 2026 que 2 mil 284 mexicanos habían ingresado a su país en lo que va del año bajo este mecanismo. El mandatario afirmó que no existe permanencia, refugio ni una figura de tercer país seguro, debido a que los deportados son trasladados posteriormente a territorio mexicano.
Las autoridades guatemaltecas señalaron que los mexicanos llegan en vuelos de retornados guatemaltecos y son entregados a México en un plazo menor a 24 horas. El Instituto Nacional de Migración mexicano confirmó que la administración estadounidense ha enviado connacionales a Guatemala y Honduras, principalmente desde abril de 2026, para después trasladarlos por autobús al sur de México.
El costo no está desglosado por nacionalidad
Estados Unidos no ha publicado cuánto cuesta específicamente enviar a mexicanos a Guatemala u Honduras. Los contratos del programa aéreo de ICE agrupan vuelos internacionales, traslados internos, tripulaciones, personal de seguridad, atención médica, combustible y operaciones aeroportuarias, sin separar los gastos por nacionalidad ni por ruta.
ICE adjudicó a CSI Aviation una orden para administrar vuelos chárter entre el 1 de noviembre de 2025 y el 31 de octubre de 2026. Hasta finales de julio se habían comprometido aproximadamente mil 150 millones de dólares, con un valor potencial de mil 813 millones, aunque esas cifras corresponden al conjunto del programa ICE Air y no únicamente a los traslados hacia Centroamérica.
Según las declaraciones de Arévalo, los gastos posteriores al aterrizaje son cubiertos por el gobierno mexicano o, en algunos casos, por Estados Unidos. Sin embargo, no existe una contabilidad pública que permita determinar cuánto paga cada gobierno por el traslado de los mexicanos desde Guatemala u Honduras hasta sus destinos finales.
Deportaciones con impacto para los connacionales
El recorrido añade una etapa a la deportación y puede dejar a las personas lejos de sus comunidades de origen, con recursos limitados y sin información clara sobre el siguiente traslado. En algunos casos, los deportados han tenido que pedir dinero a sus familiares para continuar el viaje hacia estados como Veracruz.
La utilización de rutas por terceros países ha abierto cuestionamientos sobre la protección y la asistencia que reciben los mexicanos durante el retorno. Mientras Guatemala sostiene que se trata de una escala de tránsito, permanece pendiente conocer con precisión los acuerdos operativos, los costos y los mecanismos de apoyo para quienes deben completar el trayecto hacia México.
