Nepal elevó a 538 el número de cuerpos recuperados tras la riada que golpeó la cuenca del río Bhote Koshi el miércoles 26 de agosto de 2026, mientras las autoridades mantienen la búsqueda de 937 personas reportadas como desaparecidas en el país.
La emergencia también alcanzó el distrito montañoso de Rasuwa, una de las zonas más afectadas en el norte de Nepal, donde 117 turistas extranjeros fueron puestos a salvo. Las labores de rescate se desarrollan entre caminos destruidos, desprendimientos de tierra, daños en puentes y cortes en las comunicaciones.
Chitwan concentra el mayor número de víctimas
El distrito de Chitwan registra el mayor número de fallecidos, con 221 cuerpos recuperados. En Nawalparasi Este fueron localizados otros 134, después de que la fuerza del agua arrastrara lodo, escombros y víctimas hacia las zonas bajas de la cuenca.
Al menos 393 cuerpos permanecen sin identificar en morgues de la región. Familiares continúan revisando fotografías y registros para localizar a sus allegados, mientras los equipos especializados avanzan en la recuperación y clasificación de los restos.
Más de 900 personas siguen desaparecidas
Entre las personas cuyo paradero no ha sido confirmado se encuentran funcionarios, residentes locales, ciudadanos extranjeros y nepalíes que viven fuera del país. El registro incluye a 517 extranjeros, con ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia, Australia, Reino Unido, Canadá y España.
La cifra de personas desaparecidas permanece sujeta a verificación debido a que las autoridades recopilan información de hoteles, agencias de viajes y comunidades afectadas. También se revisan los datos de viajeros que fueron evacuados durante las últimas horas.
Rescatan a turistas en Rasuwa
Los 117 turistas rescatados en Rasuwa incluyen a 85 ciudadanos de India, 16 de China, nueve de Corea del Sur, dos de Estados Unidos y dos de Italia. Las autoridades continúan verificando la nacionalidad y la situación de otros visitantes que se encontraban en la zona cuando ocurrió la riada.
La corriente de agua, lodo y rocas arrasó decenas de kilómetros de valle y provocó daños en viviendas, carreteras, puentes e instalaciones de infraestructura. El despliegue de aproximadamente 15 mil elementos de seguridad y rescate se mantiene activo a lo largo de más de 100 kilómetros de cauce afectado.
Las operaciones siguen bajo riesgo por la posibilidad de nuevas crecidas súbitas y deslizamientos. Mientras se monitorean los ríos y se habilitan rutas de acceso, la prioridad permanece en localizar a las personas desaparecidas, atender a los sobrevivientes y brindar apoyo a las familias.
