Para Anselmo Rivas, la pérdida de la máscara de Dragón Rojo Jr. no sólo marcó un momento decisivo en su carrera, también lo obligó a enfrentar inseguridades que arrastraba desde la infancia y la adolescencia. El luchador del Consejo Mundial de Lucha Libre convirtió esa experiencia en una oportunidad de crecimiento personal.
Rivas reveló su rostro ante el público en septiembre de 2023, durante la función por el 90 aniversario del CMLL, luego de perder un duelo de máscara contra máscara frente a Templario en la Arena México. Tras ese combate, dio a conocer públicamente su identidad.
La máscara como refugio y fuente de confianza
Durante una entrevista, Dragón Rojo Jr. explicó que el personaje y la máscara representaron para él una forma de seguridad frente a las burlas que recibió por su color de piel, su complexión física y su manera de hablar. Según relató, al colocarse la máscara podía dejar atrás esas inseguridades y sentirse con mayor confianza.
Por esa razón, perderla fue un golpe emocional profundo. El luchador comparó ese momento con una de las experiencias más difíciles de su vida, aunque con el tiempo logró asumir la nueva etapa y continuar con su trayectoria dentro de la lucha libre mexicana.
Un llamado a hablar sobre el bullying
A partir de su experiencia, el gladiador lanzó un mensaje dirigido a niñas, niños y jóvenes que enfrentan acoso escolar. Les pidió hablar con sus familiares, buscar apoyo y recurrir a actividades que les permitan despejar la mente.
También reconoció que durante su juventud no habló con sus padres sobre lo que vivía. Por ello, consideró importante que las víctimas de bullying no enfrenten solas las agresiones y encuentren espacios de confianza para pedir ayuda.
La historia de Dragón Rojo Jr. muestra cómo una figura de la lucha libre pudo transformar una experiencia dolorosa en una reflexión pública sobre la autoestima, la identidad y la importancia de detener el acoso en las escuelas.
