Antes de convertirse en uno de los referentes del Consejo Mundial de Lucha Libre, Dragón Rojo Jr. dedicó ocho años a la enseñanza como profesor de educación física en distintos niveles escolares.
El gladiador recordó que la docencia fue una de sus grandes pasiones y que disfrutaba especialmente trabajar con niños de kínder. Su objetivo era desarrollar sus capacidades físicas mediante juegos y actividades tradicionales.
Aprender jugando, su método frente al grupo
Durante su etapa como maestro, también impartió clases en primaria, secundaria y preparatoria. Como parte de su trabajo, promovía la actividad física y enseñaba a los estudiantes la importancia de mantener una buena alimentación.
La docencia era mi segunda pasión. Mi nivel favorito eran los niños de kínder; mi meta era desarrollar sus capacidades físicas mediante juegos.
El luchador explicó que sus clases buscaban que los alumnos adquirieran conocimientos mientras se divertían. Por ello, recurría a juegos tradicionales como una herramienta para estimular su desarrollo físico.
El contacto con sus exalumnos
Con el paso del tiempo, varios de sus antiguos alumnos han vuelto a comunicarse con él a través de redes sociales. Algunos le piden saludos, fotografías y artículos, mientras que otros aprovechan sus visitas a Torreón para acudir a verlo.
Dragón Rojo Jr. también recordó que dio clases en Mapimí, Durango. Para el gladiador, observar que sus exalumnos se convirtieron en personas de bien representa una fuente de orgullo y satisfacción.
Ver que se convirtieron en gente de bien me causa orgullo.
Aunque su carrera en los cuadriláteros lo llevó a consolidarse dentro de la lucha libre mexicana, su experiencia como docente permanece como una parte importante de su historia personal y profesional.
